jueves, 30 de abril de 2009

Y no es crítica a la propiedad privada! Es una burla!!!

Guadalupe López
El pasado 2 de abril durante la reunión del grupo de G7 integrado por EU, R. Unido, Canadá, Alemania, Italia y Japón se dieron 2 conclusiones fundamentales.
1- La economía mundial necesitaba un cambio
2- El FMI. Destinaria 500,000 millones de dólares para ayudar a las economías emergentes, (países pobres dispuestos a colaborar) pues bien los dados estaban en el aire.
3- Luego vino la reunión privada del presidente Obama y Felipe Calderón el 16 y 17 de abril.
Sorpresivamente el jueves 23 de abril el presidente de México convoco a una reunión de emergencia con su gabinete, y por la noche el secretario de salud José ángel córdoba Villalobos anunciaba en cadena nacional la aparición del virus de la influenza, y las medidas inmediatas como la suspensión de las clases a todos los niveles en el DF y el estado de México.
El 24 de abril el G7 declara la economía mundial debería ponerse en marcha este año y que se lanzarían todas las acciones necesarias.
Finalmente lunes 27 de abril la empresa farmacéutica Sanofi Aventis anuncia que inyectara 100 millones de euros en una nueva planta de vacunas y donaría 236,000 dosis a México como apoyo al control de la enfermedad.
De todo lo anterior veamos lo siguiente:
1. Desde hace más de 2 años la industria farmacéutica a nivel mundial tenía problemas financieros por la baja en la venta de medicamentos.
2. Si no creas guerras crea enfermedades (la economía mundial debería ponerse en marcha)
3. México perfecto trampolín para lanzar la enfermedad, de aquí saldrían turistas a diferentes partes del mundo, curiosamente los países que reportan enfermos que estuvieron en México, y que están reforzando su cerco sanitario son los países que integran el G7 que raro.
Lo que pasara esta semana que viene. Muy probable la suspensión de actividades en todas las empresas del DF y Estado de México, ya las clases se suspendieron hasta el día 6 de mayo, donde el gobierno hará un análisis de la farsa y vera conveniente el que siga, o la declaración tan estudiada "gracias a las medidas que se tomaron a tiempo y el apoyo de la ciudadanía pudimos controlar la enfermedad"
4. Ponte a pensar de que se está hablando a nivel internacional ahora ¿del virus o de la crisis financiera?. Esto de antemano es un alivio para el banco mundial y las bolsas del mundo.
Distribuye este correo a todos tus contactos no se vale nos quieran ver la cara como lo han hecho en el pasado, (chupacabras, ovnis, leche contaminada etc.)
Y si puedes saca copias para la gente que no tiene internet, esta gente como siempre es la más afectada, mira los noticieros y las ventas de las farmacias se ha incrementado y el costo de los cubrebocas ya llego a 7 pesos imagínate las risas de quien esto orquesto al ver a la gente con cubrebocas.
Si alguien debate que con el paro México perdería mucho pues no, para eso es el fondo que destino el FMI, e imagínate las ganancias de la farmacéutica a nivel mundial, y como lo acaba de anunciar el Secretario de Economía de México por dinero no paramos para combatir la enfermedad, y por último los empresarios considerarían este paro un alivio y muchos vivales como siempre pagaran la mitad a sus empleados.
El presidente anuncio que la enfermedad es curable, y siempre nos manejan cifras a medias ¿donde están los muertos y donde están concentrados los enfermos?,

Yo anexo los siguientes puntos:
1. Si realmente es tan contagioso, ¿cómo y donde están las familias de los muertos?
2. Si la influenza porcina es una mutación del virus original de los cerdos, entonces el brote de la infección debería haber comenzado en el campo y no en la ciudades.
3. ¿Por qué no han mostrado una entrevista con algún enfermo? (he visto que entrevistan a familiares, diciendo que su familiar esta enfermo y que ya está estable gracias a los medicamentos, pero si el familiar ha estado en contacto directo con el virus que lo lógico no es que esté enfermo o en cuarentena?)
4. ¿Por qué no han dicho el nombre del retroviral que esta “curando” a la gente enferma?

César García:

Es muy fácil hacer entrar en pánico a la población a través de los medios masivos. Han sido controles de las masas durante años y lo seguirán siendo en tanto sea la única información disponible para la mayoría de la gente. Es difícil, para el grueso de la población pensar en comprar una computadora, en tener acceso a internet. El internet no es el medio más confiable, pero al menos es el último bastión de libre información en el mundo.

La crisis en "pandémica" en México, la podemos ver en nuestrs amigos y familiares más ceranos, todos están influenciados y atentos a lo que digan los especiales de López Doriga, sirven de algo? informan a la gente? sólo la espantan? realmente cuál es su utilidad?
Es difícil saberlo a ciencia cierta, claro es que la mayoría de nosotros estamos preocupados por ponernos una inyección o, al menor indicio de gripe acudir al médico por un retroviral.
Acudimos al médico cuando hay enfermedades que matan muca más gente en México que esta pequeña epidemia, que sigo sin poder creer sea espontánea, y atentos a otro tipo de cosas que ya ni siquiera son importantes. Nos olvidamos de tantos muertos por el narcotráfico, nos olvidamos que las armas que usan los narcos, en su mayoría son vendidas en Houston, nos olvidamos que lo importante es pensar que los partidos políticos no sirven, dejamos de pensar que podemos cambiar las cosas mientras tengamos a "papi" gobierno para que nos solucione todos nuestros problemas.

Me da tristeza, coraje, impotencia, rencor, pesar...
Pasan por la caeza, estpy seguro de millones de mexicanos, que podemos hacer las cosas diferente, constantemente escucho que las cosas son así y que no pueden cambiar, pero podemos cambiar nosotros, podemos cambiar uno a uno, cambiando nosotros cambiarán nuestros familiares, podeos cambiar a una persona, podemos cambiar poco a poco, uno a uno, es posible, podemos gritar que ya no queremos esto, podemos estar en desacuerdo, podemos pelear, pero sólo lo lograremos de una solamanera... intentándolo...

Te invito a intentarlo y a firmar este mail a manera de compromiso, por cierto,si no lo firmas se te va a caer la mano y serás priista toda tu vida...jeje
INTENTENLO MEXICANOS...

César García Servín... Querétaro
Guadalupe López... Querétaro

martes, 28 de abril de 2009

Parte III

Lujuria.
La lujuria, por otro lado, sólo se ha convertido en un medio mundano – disculpando la religiosidad del término – que sirve de distracción a nuestros seres para olvidarnos de lo verdaderamente importante, nuestra pobreza de espíritu, de conciencia, de racionalidad, de imaginación y de sobrevivencia.
Hoy en día, se educa al pequeño para que gane dinero. Pues de tal forma, tendrá todos los satisfactores que el hombre necesita, comida, vestido y sexo. Así, les damos un carácter de objeto a las mujeres, diciéndoles a nuestros pequeños que, en la medida en que sean poderosos económicamente tendrán los satisfactores de placer que ellos deseen[1].
Mientras que un amor genuino y desinteresado puede representar el más alto nivel de desarrollo y sentimiento de comunidad con otros individuos dentro de una relación humana, la lujuria puede ser descrita como el deseo excesivo por el placer genital. Entonces, la otra persona puede ser vista como un “medio para llegar a un fin” para la satisfacción de los deseos del sujeto, convirtiéndose en sólo un objeto en el proceso.
De tal forma, el deseo ya no es sólo hacia la mujer, el deseo se ha transformado y se ha transfigurado. Ahora, la lujuria la encontramos en cualquier ser humano. En relaciones que han cambiado de manera extremadamente marcada en la contemporaneidad.
Ahora, la lujuria es sobre los hombres, sobre los niños, sobre los animales. Los deseos sexuales han devenido en cambios sustancialmente distintos, que antes, sólo podían ser resueltos en la clandestinidad, pero que hoy, gracias a la amplitud de derechos con los que cuenta el ser humano han sido posibles.
Esto es extremadamente triste, pues, mientras hoy soy libre para amar a alguien de mi mismo sexo, no soy libre para designar el régimen político que habrá de gobernar mi entorno. Mientras hoy soy libre de contratar prostitutas en los aparadores, no soy libre para decidir sobre los medios de producción. Ésta, es precisamente la paradoja que nos arroja la lujuria contemporánea en una cultura decadente.
Con todo esto, no pretendo discrepar de los logros que han obtenido las personas homosexuales y lésbicas, sólo pretendo enumerar las contradicciones de las que somos objeto en la cultura capitalista, imperialista y consumista posmoderna.

Avaricia.
La avaricia es vista como un pecado de exceso, en el entendido de que se sobreponen los valores materiales a los valores de Dios. Aquí encontramos otro indicio de triunfo del capitalismo y de la decadencia de la humanidad.
Constantemente, deseamos tener más y caemos en la falta de virtud del ser humano, pues, al desear más, nos convertimos en sujetos que dejan de pensar, para ser sujetos que comienzan a actuar. Pero a actuar de manera equivocada y a caer en la esclavitud del capitalismo, así lo dice el autor de, Después de la modernidad:
Los dominados se sienten atraídos por el mundo de los dominadores, así como los trabajadores de los países pobres emigran a los países ricos que pueden procurarles empleos e ingresos superiores. Aunque deban aceptar la idea de convertirse en seres desarraigados, explotados y rechazados de la sociedad en la que ingresan[2].
Al sentirse atraídos por medios de producción, que lo único que hacen es extirparles su fuerza de trabajo para el bien de las oligarquías controladoras de las empresas internacionales, los empleados se ven en la necesidad de trabajar cada vez más, conseguir un segundo empleo y luchar por alcanzar los medios de subsistencia que les sean medianamente sustentadores de los recursos necesarios para vivir y, por lo tanto, se olvidan de su principal objetivo, el cual era convertirse en uno de los dominadores, pues tratan de entrar a una cultura que jamás los aceptará ni los verá como seres capaces ni pensantes y, en cierto modo, así lo son.

Soberbia.
El pecado de la soberbia es el más grande y de una trascendencia importantísima, pues es el pecado que hace caer a Lucifer en el abismo, al desear ser como Dios, dentro de la historia del catolicismo.
Crea en los hombres un deseo de dominación sobre otros, de superioridad y de omnipotencia sobre las cosas. En el contexto moderno de la sociedad, la individualidad se ha perdido y ha dado paso al individualismo, entendiéndolo como el vicio de la individualidad. Así, encontramos en el los más grandes vicios del hombre: la dominación, la destrucción y el ánimo de revancha sobre todos los demás hombres.
La soberbia le da al individuo posmoderno, la capacidad de superarse, particularmente para superar a otros y dominarlos, no para mejorar la situación de la sociedad, sólo para superarse personalmente y alcanzar todos los satisfactores que otorga a los “triunfadores” nuestra sociedad capitalista.
En nuestro contexto latinoamericano contemporáneo, aún más concretamente en el mexicano, “el que no tranza no avanza”. Partiendo de esta premisa, el objetivo de todo ser individual es lograr su beneficio y su propia satisfacción, sin importar a quien se tenga que superar o “matar”, en cualquier contexto que quiera ser usada esta palabra. Ahora, ya sólo es importante el individuo, cosa que repudia el socialismo[3].

[1] Joan M. Colom. op. cit. Pág. 140.
[2] Alain Touraine, op. cit., pág. 297.
[3] Antoni J. Colom, op. cit., pág. 44.

Parte II

Envidia.
Resulta irónico resaltar, a través de la envidia, las cualidades humanas de abstracción, racionalidad, fuerza y capacidad física y mental; pues de esto resulta la diferencia que ha sido creada en la sociedad en la que nos encontramos, una sociedad que crea estímulos, premios y recompensas para el esfuerzo individual. Con esto, no pretendo decir que los esfuerzos individuales no deben ser premiados, pues ese es precisamente uno de los problemas que ha encontrado el comunismo en nuestra sociedad, no estamos dispuestos a dar nada a nuestros compañeros de planeta sin obtener algo a cambio. Aquí, es precisamente donde la envidia ha encontrado en el humano un medio de desarrollo fértil. Envidiamos posiciones de poder, estilos de vida, dinero, posesiones, autos e incluso mujeres – vistas, en la modernidad, e incluso desde hace mucho tiempo, como objetos. La envidia ha transgredido al ser humano, dándole las bases para que pueda desarrollar su individualidad, misma individualidad que es fácilmente destruida.
En la sociedad en la que nos encontramos, el individualismo es lo que se premia, pero, paradójicamente se premia con la serie[1]. Es decir, se premia el individualismo a través de cosas hechas en serie por y para la masa. Pongamos como ejemplo a los obreros contemporáneos. Se les premia su esfuerzo individual, con premios de puntualidad, bonos y gratificaciones cada año. Con que fin? Que puedan seguir gastando en los productos que otros de sus colegas construyen en serie. Es decir, comprar casas de interés social, autos hechos en máquinas en 10 minutos. Así, el obrero alcanza un nivel de vida “satisfactorio”, cuando le alcanza para poder comprar una vida “digna”. Cuando puede satisfacer sus más esenciales necesidades: comida y vestido.
Pero se vuelve un consumidor, cuando una vez que ha alcanzado a cubrir dichas necesidades básicas, su esfuerzo, convertido en dinero, es convertido en bienes consumibles: automóviles, televisiones, estéreos, música, libreros (dónde rara vez hay libros), etc.
El individualismo premiado, se retribuye a través de incentivos creados para todos. Ganas dinero, mucho dinero, en que lo empleas? En buscar más dinero. De esta forma el capital se mueve y se crea el movimiento del capital, ya no sólo de mercancías de bienes y/o servicios, sino el movimiento del capital (dinero), moviendo así la máquina del capitalismo[2].



Pereza.
La pereza se manifiesta de manera más marcada en la sociedad Latino americana, sociedad, en la que nos encontramos en la cultura de la fiesta y del “relajo”.
En nuestras sociedades, no es importante el trabajo capitalista, ni venderle nuestra alma a las empresas trasnacionales, pero no porque se tenga una cultura avanzada y porque se entienda el mal que hacen a la humanidad, sino por la simple pereza de trabajar.
Ya decía Lenin en su obra titulada “El imperialismo, fase superior del capitalismo”, que el comunismo no necesita de intelectualoides que estén ahí sólo para enunciar las trampas y los “pecados” de los trusts y los carteles, sino para instruir a la masa popular al cambio. Pero, dicho cambio se tiene que construir en base a trabajo para modificar las cosas, pues es ley natural de la vida y lo ha sido siempre, que el que no trabaje no coma. Que el que no construya no viva. Que el que no piense, sea tonto.
Nuestros pueblos Latinoamericanos, han caído en una paradójica mentira. Cómo es esto? Repudiamos al capitalismo e imperialismo yanqui, pero no hacemos ni trabajamos en nada para cambiarlo, pues preferimos ganar los satisfactores suficientes para poder llegar al fin de semana y emborracharnos, irnos de fiesta y divertirnos olvidándonos de lo verdaderamente importante, el cambio de la sociedad.
Ya lo decía Krishnamurti, filósofo hindú, educado en escuelas inglesas[3], que los premios que alcanzará la sociedad que trabaje para quitarse de encima el poderío económico de algunas empresas y países, será el regocijo del ser. Es decir, la paz entera, la diversión y el descanso. Pero cómo y cuándo? Cuando alcancemos a superar los modos de producción actuales y dejemos de guiarnos por el poder que da el dinero.
Para Krishnamurti, es necesario crear en los individuos una cultura radicalmente diferente a la que hoy en día tenemos, decía él: “No enseñar a saludar ni respetar la bandera porque el nacionalismo es factor de guerra[4]”, así es cómo Krishnamurti ve las naciones, sólo como límites fronterizos creados para separar, dividir y vencer.
Así pues, al autor de Educación, democracia y multiculturalismo, nos refiere lo siguiente:
En definitiva, si hay ocio hay libertad, dado que el ocio presupone una mente quieta, relajada, con ausencia total de motivos y de dirección u objetivos, sólo así puede florecer la libertad y la bondad, y únicamente en estado de mente desocupada se puede aprehender, máxime si se da en un ambiente de sanas relaciones y en una atmósfera de afecto y tranquilidad[5].
Sin embargo, dicho objetivo se encuentra completamente alejado de nuestros sistemas actuales de gobierno y sociedad, ya que lo más importante es producir y consumir. Crear y destruir. Pero sólo crear dentro de los parámetros preestablecidos por el sistema de producción. Así, “no debemos de confundir la modernidad, con el modo meramente capitalista de modernización”[6]. Sólo se puede producir lo que se puede vender en masa, por ello, sólo se puede crear lo benéfico para el sistema de producción capitalista.

Gula.
La lujuria, la avaricia y la gula, son pecados de exceso, pecados creados ex profeso para sembrar en el hombre todos los males llevados al extremo.
La gula, como exceso en el número de alimentos que se comen, resulta altamente paradójica en un mundo que se muere de hambre. Un mundo lleno de miseria. Un mundo latinoamericano que deja en sus masas populares los rezagos de “dos siglos de industrialización y modernización”. Hambre que se ve reflejada en cada uno de los estados – nación de la América del Sur, del Centro y del Norte (pero en el Norte, no sólo México, pues hay marcados índices de pobreza en los Estados Unidos de Norteamérica, aunque, por supuesto, no tan marcada como en la América Latina).
Pareciera que la modernización sólo ha alcanzado a los países situados en el hemisferio norte occidental de nuestro planeta, pues ni Rusia, ni China, ni la India han alcanzado a sufragar los riesgos que conllevan el tener poblaciones tan grandes y con diferencias sociales tan marcadas. Así también, en toda África y el Medio Oriente.
La gula, es acentuada como el exceso de ingesta del individuo, pero la ingesta viene del exceso en la producción y el tráfico, de la riqueza de un grupo de individuos. En efecto, hay excesos en la producción en la mayoría de los países del orbe. Sin embargo, no es suficiente para alimentar a todo el planeta, pues no a todos les interesa compartir, pues, es fruto del trabajo de cada nación y ninguna nación dará algo gratis a otra, simplemente porque son países amigos y hermanos como muchas veces se han considerado entre ellos.
La gula, no puede ser un pecado dentro de los países latinos en la ingesta de alimentos, pero si en el hambre de poder, de robo, de usurpación de hacer revoluciones sólo para cambiar de amos y nunca para cambiar a un régimen de democracia pura, no a un régimen de democracia capitalista.

[1] Alain Touraine. Crítica de la modernidad.
[2] V. I. Lenin. Carlos Marx, breve esbozo biográfico, con una exposición del marxismo.
[3] Joan M. Colom. op. Cit.
[4] Ídem., pág. 141.
[5] Ídem pás. 144.
[6] Alain Touraine, op. cit., pág. 203.

los capitales del capitalismo

Introducción.
El sistema de producción capitalista ha sido creado, como todos lo sabemos ya, a partir de la Revolución Industrial inglesa, hacia principios del Siglo XIX, y desde entonces, ha sido la “máquina de vapor” que ha llevado al mundo a un caos de pecados, excesos y destrucción de su mismo género.
No intento hablar de pecados religiosos, más concretamente, de pecados religiosos católicos. Presento dichos pecados capitales, con el fin de encuadrar las ideas que se tratan de denunciar, ideas que no pueden ser más que un mero señalamiento de los vicios del hombre contemporáneo. Lo que intento desarrollar, a través de estás líneas, es la forma en que el capitalismo, después imperialismo y actual consumismo del mundo, ha llevado a la humanidad a entrar en una época de excesos, caos y destrucción.
La humanidad, como lo denuncia Krishnamurti, premia los esfuerzos individuales, prueba de ello, son las olimpiadas cada cuatro años. Por otro lado premia a las naciones, también cada cuatro años con una disparidad entre ellas de 2 años[1].
Todo esto produce la constante lucha y esfuerzo por superar al vecino, ganarle al enemigo y destrozar al contrincante.
Ahora se premia al individuo, se le entrega todo por lo que ha luchado durante una vida, pues claro, es más sencillo destrozar y deshacerse de uno, que deshacerse de una sociedad unida y solidaria.
De tal forma, debemos entender a la sociedad posmodernista en la que nos encontramos, sociedad que no ha sabido superar la modernidad y se ha saltado procesos de evolución “interna” de los hombres, de mejoramiento del ser individual, creando en el individuo el vicio del individualismo.
Así, se pretende entablar el marco del presente trabajo, bajo la esfera de los siete pecados capitales: ira, avaricia, gula, pereza, soberbia, lujuria y envidia. Mismos que son la base de la actual sociedad, mismos que hacen triunfar los excesos del capitalismo.

Ira.
La ira, a través de la perspectiva religiosa, da al ser humano la capacidad, no necesariamente buena, de sentir rencor y recelo sobre otros individuos a través de sus acciones. Es decir, a través del sentimiento de la ira, el ser humano es capaz de matar, perseguir, odiar y discriminar para destruir a su enemigo.
Así pues, los enemigos creados en el sistema capitalista de producción, son los que están fuera de la ley, todos aquellos que no entran en el contexto de la sociedad y piensan y actúan diferente. Con esto, no pretendo dar un salvoconducto para matar y vengarse de las posiciones de poder del capitalismo. Trato de refrendar el sentido humanista del espíritu humano, haciendo hincapié en lo irracional del ser humano de nuestros días. Pues hemos perdido la capacidad de abstracción y asombro respecto de lo verdaderamente importante[2].

[1] Joan M. Colom. Educación, democracia y multiculturalismo. Pág. 144.
[2] Giovanni Sartori, Homo Videns, La sociedad Teledirigida. Ed. Taurus.